Ojalá que al presionar el interruptor de la luz de la cocina el tiempo se paralizase y pudiera huir. En un sala del Teatro Carrión, no tan llena como los dos días pasados, se mostró una historia en doce capítulos con prólogo y epílogo sobre la peor persona del mundo, la cual, no es más que cualquier ser humano, perdido ante un mundo frío, cambiante y colosal.
The Worst Person in the World (Joachim Trier) narra el deambular errante por la vida de una joven treintañera llamada Julie (Renate Reinsve). Creo que este es el mejor punto de partida para relatar de qué trata la película sin delatar muchos detalles, más allá de que temas como el amor, la maternidad o la elección salen a flote.
Ayer escribí sobre A Hero que sus emociones estaban pautadas por lo que Farhadi quería imponer al espectador con su guión, creando sentimientos matemáticos que no poseen una profundidad poética y ambigua. Aquí, Joachim Trier se sitúa en el lado opuesto, creando secuencias donde las emociones surgen en dicha ambigüedad para mostrar rostros realmente humanos. El filme es liviano en ocasiones, pero en otras duele profundamente.
Este es uno de los puntos positivos de The Worst Person in the World, saber combinar las emociones tristes y azules con la levedad de la comedia, lo que logra que la película se aligere y no arrolle en sentimientos lóbregos al espectador. Otro de los puntos clave es el ligero añadido de fantasía cinematográfica, creando secuencias de ensueño como la narrada al inicio de esta crítica. La puesta en escena, simple y bella, se usa en pos de expresar las emociones de los personajes, los cuales, además, poseen diversas capas de grises que los dota de pura humanidad. Otro gran punto a destacar son las interpretaciones, especialmente la de su protagonista Renate Reinsve y la de Anders Danielsen Lie (Aksel), los cuales desbordan expresividad con actuaciones realmente comedidas y cinematográficas.
Ahora bien, uno de los problemas del filme es en relación a su estructura y duración, la cual se siente alargada pues se siente que sobran algunos capítulos, puesto que no aportan tanto a la película. Añadido a este aspecto meramente cinematográfico, se halla el tema del feminismo en la obra, el cual se siente abordado con cierta perspectiva, quizá, despistada. Las intenciones son buenas, pero la forma de tocar ciertas cuestiones se realizan, a fin de cuentas, desde una perspectiva masculina que está un tanto alejada de dicho feminismo. Más allá de todo esto, The Worst Person in the World es una obra humana y repleta de emociones, muchas de ellas grises, que crea un personaje en la línea de la mítica Frances de Frances Ha (Noah Baumbach).
Daniel H. Hompanera
Comentarios
Publicar un comentario