En la espiral autodestructiva que está realizando la persona tras estas líneas, me hallo devorando chocolate (Nestlé Jungly) mientras escucho "It's a Heartache" de Bonnie Tyler y escribo esta crítica. Fuera del estado anímico deplorable en el que me hallo, procedo a detallar qué han observado mis ojos. What Do We See When We Look at the Sky? narra como una pareja de jóvenes enamorados que han decidido citarse al día siguiente sufre de un mal de ojo que los transforma en otras personas.
El filme es un movimiento de ascenso propiamente dicho, pues tanto en su inicio como durante la mayor parte de la película, el suelo y los planos detalle de los pies protagonizan la pantalla. Y aquí hay que hablar de la dirección y las decisiones tomadas, pues este filme juega por completo con la forma y con el espectador de forma directa, siendo realmente interesante en sus diversas propuestas cinematográficas (empezando desde los planos detalle de los pies hasta ese mensaje en el minuto 20 que invita a que cierres los ojos cuando escuches la señal). Más allá de todo este juego formal, la fotografía es realmente bella y expresiva en un filme que opta por expresarse de forma puramente cinematográfica y donde sobran las palabras.
Lo que hace Alexandre Koberidze en What Do We See When We Look at the Sky? es crear una historia realista y naturalista dotada con una capa de cuento de hadas cinematográfico donde el viento es un personaje y los perros quedan para ir a ver el fútbol al bar. Es pura magia del cine. Quizá el mayor achaque que se le pueda hacer a esta película es que, quizá, se extiende un poco de más, pero sin llegar a ser demasiado excesivo.
What Do We See When We Look at the Sky? es un filme precioso que surge del amor al cine y del amor al propio enamoramiento mediante mecanismos inteligentes y fantásticos que la convierten en una bella obra separada de su tiempo. Al final, el cine es un reflejo del amor y la magia.
Daniel H. Hompanera
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