Everything Everywhere All at Once es LA película de multiversos del año con una propuesta superior en todos los aspectos a la de Marvel. La dupla de los Daniels regresan con su primer largometraje desde la fantástica Swiss Army Man con ideas entre lo absurdo y lo brillante y un mayor presupuesto. Esto origina Everything Everywhere All at Once, su obra mas excéntrica hasta la actualidad. Esta narra la historia de Evelyn, madre inmigrante de clase media-baja que se ve inmersa en una lucha multiversal contra la villana Jobu Tupaki.
1. Everything
Para empezar, el apartado cinematográfico de esta película es excelso. Desde el primer plano en el que vemos como la cámara atraviesa un espejo, algo que sirve para introducir al espectador al mundo fantástico desde una forma simbólica, hasta el brillante y dinámico montaje que posee el filme. Pero, además, esta película es una carta de amor a la cinematografía y esto se aplica desde lo narrativo hasta lo meramente audiovisual. Hay referencias a películas como Ratatouille, Matrix, 2001: A Space Odissey, Kill Bill, Paprika o In the Mood for Love. Por ejemplo, en el multiverso en el cual se referencia a la obra de Wong Kar-Wai, más allá de lo narrativo y de la iluminación, la imagen imita el estilo de frames ralentizados del director hongkonés.
Por otro lado, el trabajo detrás de cuestiones como el vestuario (especialmente el de la villana) así como los efectos y el trabajo de cada uno de los actores del trío protagonista. Michelle Yeoh hace un trabajo magnífico como Evelyn a través de cada faceta y de la relación maternofilial que mueve la película, pero su complementación con el personaje de Joy Wang (Stephanie Hsu) y, especialmente, el de Waymond Wang (Jonathan Ke Quan), crean unos personajes reales, humanos y entrañables con varias capas dramáticas. Quiero mencionar especialmente el trabajo de Ke Quan, el cual se había retirado de la actuación y hace un trabajo magnífico. Además, su personaje posee una referencia a otro que interpretó el actor antaño: Data de Los Goonies y su riñonera.
2. Everywhere
Everything Everywhere All at Once es la forma más original y brillante de narrar una simple historia de conciliación familiar entre un matrimonio desgastado y una madre y una hija que chocan en varios aspectos como lo es la orientación sexual de Joy. Con la multitud de multiversos, Evelyn aprende que su vida sin Wang sería más glamurosa pero triste y que no hay nada negativo en amar a alguien del mismo género, además de que debe aceptar y dialogar las diferencias que posee con sus seres queridos para mantener un espacio cómodo para todos. Al final, los Daniels vuelven a ser capaces de emocionar a través de la fantasía y comicidad absurda.
En comparación con su anterior película, Swiss Army Man, el mensaje es más simple y directo que en dicha obra, pero la narrativa y los recursos humorísticos y creativos de Everything Everywhere All at Once son más complejos y novedosos. Algunos ejemplos de ello son el diálogo entre piedras, Raccacoonie (o Mapachouille), la evolución del ser humano con dedos salchicha a partir de referenciar 2001: A Space Odissey o la película dentro de la película de forma similar a Paprika y Sherlock Jr..
Everything Everywhere All at Once supone una carta de amor cinematográfica pura, un entretenimiento brillante, una obra cómica de gran nivel y originalidad y una película con un mensaje sencillo y honesto que transmite amor y aceptación. Los Daniels han logrado un mayor nivel con este filme, el cual es, sin duda, algo de lo más destacado de este año.
Daniel H. Hompanera


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