Cuando se anunció el regreso de David Cronenberg al body horror me emocioné. Vi el reparto encabezado por Viggo Mortensen, Léa Seydoux y Kristen Stewart y dije: estoy dentro. Leí alguna línea general de la sinopsis y decidí, el 25 de septiembre, coserme mis orejas extra y formar tres nuevos órganos e ir al cine a ver qué ofrecía Cronenberg. Crimes of the Future es una película que se sitúa en un futuro distópico donde la humanidad se ha hecho tolerante al dolor y, algunos, poseen la capacidad de formar nuevos órganos. Uno de ellos es Saul Tenser que, junto a su compañera Caprice, se dedican a hacer performance artísticas donde extraen los nuevos órganos de Tenser.
Hay dos películas dentro de Crimes of the Future que chocan constantemente entre sí y que ninguna acaba por lograr algo. Por un lado tenemos la vertiente más cercana a la nueva carne y a filmes como Crash (1996), donde lo erótico se mezcla con la herida y el body horror, esta vez bajo el concepto de la cirugía y la transformación del dolor en placer sexual debido a la toleración desarrollada por los seres humanos a dicho dolor. Por el otro lado tenemos la vertiente del Cronenberg queriendo contar algo "serio" creando una historia semidetectivesca sobre ciertas personas que han evolucionado hasta el punto de tener la capacidad de comer plásticos, lo que termina en un mensaje medioambientalista un tanto obvio. La unión de dichas partes provoca un rumbo incierto en el filme, lo que junto a un guion flojo que peca de sobreexplicar lo visto en imágenes (con la famosa frase del personaje de Stewart "la cirugía es el nuevo sexo" como un ejemplo obvio de este fenómeno) y que no termina de arrancar, provoca que, al finalizar la película, te quedes preguntándote si ya ha terminado.
En cuanto a lo visual, lo que más destaca es el diseño de producción, especialmente con las máquinas como la cama, la silla o la mesa de autopsias. Los fondos sucios y correosos también aportan a la atmósfera del filme. Quizá una cosa que echa un poco para atrás es que los exteriores sean también decorados o que la mayor parte del filme sea de noche. Por otro lado, la dirección se mantiene simple, pero no logra llegar a otorgar el nivel de sensualidad que hay en la obra anterior de Cronenberg, fallando un poco en ese aspecto. La banda sonora tiende a sobrar bastante y no aporta demasiado a la película. En cuanto a las actuaciones, el trío protagonista es realmente sólido, aunque me gustaría destacar a Kristen Stewart quien dota de una gran expresividad, gestos y tics a su personaje de Timlin.
Crimes of the Future es una película bastante floja a pesar de que pueda tener puntos interesantes. Tampoco termina de ser algo transgresor puesto que los preceptos más transgresores de la misma ya los aplicaba el mismo autor hace décadas e incluso de forma más transgresora. Si se busca algo cercano a Cronenberg en la actualidad están filmes maravillosos como Titane, pero con Cronenberg es mejor ir hacia su pasado. Mientras, me tocará descoserme las orejas extra.
Daniel H. Hompanera
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