Deslumbrantes círculos blancos parpadeantes, el calor de las bombillas y los gruñidos del gentío como leitmotiv de una vida. Andrew Dominik regresa a la ficción cinematográfica por primera vez en 10 años desde su neo-noir Killing Me Softly para adaptar la novela Blonde de Joyce Carol Oates, la cual narra la vida de Marilyn Monroe de forma ficticia. Blonde es una pesadilla conformada por fotografías y trazos de una vida atormentada que acaba pronto y mal, una obra asfixiante de tres horas que ocupa, prácticamente, todo el espacio temporal de la vida de su protagonista y, si bien en un inicio es lo atrayente del filme, al final acaba por apuntalar al filme en un discurso mal transmitido y degradante. Marilyn Monroe acaba por ser una muñeca que sufre constantes vejaciones, abusos, violaciones, abortos, insultos y golpes durante 3 horas sin apenas haber momentos de luz propia (pues, además, cuando estos ocurren suelen ser en torno a otros hombres). Esto hace q...