Produce una sensación de extrañeza cuando reconoces en pantalla, aunque sea por poco tiempo, un entorno habitual. Desde la aparición del rótulo que señalaba "La Esgueva Films" se podría entrever la aparición de Valladolid, pero no es hasta que se aprecia en una ventana del fondo las vías del tren, esos característicos carriles oxidados por el paso del tiempo bajo la niebla de la ciudad, que se sabe con certeza la primera ubicación del filme, la cual no es, ni tan siquiera, la principal. Así descubro al cineasta pucelano llamado Arturo Dueñas que en este Pessoas, presentado en el LECYT, crea un viaje personal que se ubica en el limbo de la ficción y del documental.
Quizá lo más interesante del filme es la construcción de una ficción a partir de una situación real (la búsqueda de la persona de la foto y el viaje a Cuba). Pero, además de ello, se aprecia que la narrativa se forma de manera improvisada (lo cual es positivo por lo curioso y natural de la historia, pero negativo por ciertos momentos de menor interés). Al final, este viaje improvisado es completado con una historia circular en la que se aprecia que la mujer de la fotografía estaba mucho más cerca de lo pensado, además de expresar la idea de que no debemos descuidar a quien tenemos a nuestro lado por un exótico viaje.
El elemento documental también es importante debido a que Pessoas se rodó poco después de la muerte de Fidel Castro, lo que sirve como documento histórico de un momento clave de la historia cubana, algo que también se molesta en retratar.
Pero a pesar de sus fallos, Pessoas se erige como una pequeña cinta honesta e interesante que sabe expresar con sencillez sus ideas, algo en lo que falla Desterro a pesar de poseer ideas y elementos cinematográficos de mayor interés.
Daniel H. Hompanera


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