Hablar de The Northman es hablar de una auténtica odisea épica llena de violencia, mitología, magia y grandes escenarios. Robert Eggers marca con su tercer filme un cambio en la dirección de su obra, dejando de lado el terror minimalista centrado en la exploración de la psique interna de los personajes para traer una película de carácter maximalista y centrada en la épica por la épica, pero sin abandonar su visión y huella autoral. The Northman trata la historia de Amleth, hijo del rey vikingo Aurvandil, y de cómo emprende su viaje de venganza predestinado por los dioses contra el asesino de su padre, su tío Fjölnir.
Uno de los aspectos más destacables de The Northman es su representación de todos los rituales y mitos paganos, puesto que hay una clara investigación etnológica detrás sobre las costumbres de los pueblos presentados, siendo una película con una gran veracidad en las imágenes que presenta. Pero esto también se extiende a su banda sonora de Robin Carolan y Sebastian Gainsborough, la cual es absolutamente fascinante y que se cimienta en las tradiciones musicales de las regiones escandinavas. Hay tambores, zanfoñas, talharpas, langspils, liras o gaitas junto a voces guturales o femeninas que crean una gran atmósfera dentro del filme a partir de las características de la música tradicional de la zona. En estos aspectos etnológicos, es simplemente maravillosa.
La dirección es magistral. Es una obra cinematográfica de gran presupuesto (90 millones) con un sello autoral palpable por toda la obra. Ojalá se hiciesen más películas como The Northman en la actualidad, porque un filme de tal magnitud autoral con tanto presupuesto es una excepción. Hay que hablar también de la fascinante y oscura belleza de las cautivadoras imágenes de The Northman, cuyo elemento estético marcado por la frialdad de los paisajes islandeses. Pero este filme no se queda solo en las imágenes bellas y poéticas, sino que también se marca por su gran violencia y crudeza de imágenes, donde la sangre y las entrañas se escupen ante el espectador con imágenes de dura visión con un ligero toque gore, lo cual la lleva, otra vez, a ser una excepción, puesto que una película autoral y claramente para un público mayor de edad es algo a lo que no se le suele dar tal presupuesto.
The Northman es una obra inmensa que te sacude y te envuelve en su grandilocuencia y en su epicidad, que te absorbe con su belleza y inquieta en su violencia. Un viaje lleno de brujas y dioses, de sangre y venganza, de amor y traición, de tradición y de novedad. Es también, por así decirlo, la película más Elden Ring en la actualidad. Sin duda The Northman tiene un puesto ganado entre las mejores películas de 2022.


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